Es siempre notable la sorpresa de un hombre común antes las cosas extrañas que pueden suceder en mundos que, justamente, son extraños, y le resultan terribles al hombre porque no siguen las mismas reglas que éste está acostumbrado a ver. Pero en un mundo ilógico e incomprensible, donde sus habitantes están acostumbrados a las cosas mas raras, también hay sorpresas. Porque a veces sus reglas absurdas tampoco se cumplen, y las cosas tampoco tienen explicación.

Con ustedes, "Mundo", un planeta hueco, en forma de anillo, con dos caras, y una sola conocida. El planeta no es un anillo común, a medida que la tierra se va haciendo mas angosta, y el hombre se acerca a las tierras inóspitas, está la teoría de que allí el anillo se invierte, como una Cinta de Moebius, y que se puede pasar al otro lado.
Pero en las tierras inóspitas suceden cosas muy extrañas incluso para un planeta en el que los monstruos inteligentes son comunes, donde la magia suele verse, donde los resultados de las guerras son difíciles de preveer y donde cada tanto un dragón asola un pueblo y acaba con su publación. En las tierras inóspitas todo eso no es nada... porque allí no funciona la lógica, e incluso un dragón podría perderse y desaparecer para siempre.
Allí, desde hace 10 años, en un choza protegida por unos pocos árboles y una tierra poco fértil, vivía Martín.
Pero en las tierras inóspitas suceden cosas muy extrañas incluso para un planeta en el que los monstruos inteligentes son comunes, donde la magia suele verse, donde los resultados de las guerras son difíciles de preveer y donde cada tanto un dragón asola un pueblo y acaba con su publación. En las tierras inóspitas todo eso no es nada... porque allí no funciona la lógica, e incluso un dragón podría perderse y desaparecer para siempre.
Allí, desde hace 10 años, en un choza protegida por unos pocos árboles y una tierra poco fértil, vivía Martín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario